Para abarcar en su totalidad el amplio alcance que tiene cada paciente, se trabaja con Orientación familiar. Desde la orientación familiar, las acciones están dirigidas a:

Prevenir: con la finalidad de evitar posibles conflictos intrafamiliares mediante la promoción del desarrollo de una adecuada interacción entre los miembros de la familia. Esta hermosa labor es predominantemente educativa y formativa, y  ponemos todo nuestro esfuerzo en transmitir los valores cristianos y las virtudes humanas, tomando como modelo la Sagrada Familia. Dado que la práctica de las virtudes y el crecimiento personal deben no sólo mantenerse sino incrementar progresivamente a lo largo de nuestra vida, se procura concientizar a todos los miembros de la familia acerca de la necesidad de una labor educativa y formativa permanente.

Asesorar: de modo que se encaucen adecuadamente las dificultades o problemas que se presenten en la dinámica familiar, así como en la evolución de cada uno de sus miembros. La asesoría es un tipo de intervención dirigida a proponer directrices adecuadas de convivencia y comunicación familiar que faciliten la resolución de las dificultades o problemas.

Brindar tratamiento terapéutico: en aquellas situaciones que han llegado a generar crisis profundas de tipo personal o familiar que requieren de apoyo y orientación específica, ya que no son superables sin ayuda profesional. Es indispensable que el orientador conozca a fondo la interacción familiar, de modo que pueda proponer los tratamientos idóneos en cada caso